Noticias, RRHH, Coaching y Liderazgo|8 octubre, 2010 16:06

Se buscan emprendedores…

redaccion hostelmedia.com .- Por Giuseppe Concas: Creemos que  todas las personas muestran algún rasgo del emprendedor, igual que todos tenemos algo de vago, de luchadores, de generosos o de egoístas, esto es, algo de todas las características que definen a un ser humano. Sin embargo ocurre que cada uno tiene mucho de algunos aspectos y menos de otros, y eso es lo que marca las diferencias entre cada persona y nos hace únicos como individuos.

Existen personas con gran capacidad emprendedora y otras con esa cualidad muy limitada, no obstante para que un proyecto funcione, todos ellos son necesarios.

Algunos podríamos llamarlos ejecutores individuos con poco carácter emprendedor, aunque muy eficientes al realizar tareas. No cabe esperar demasiada creatividad e iniciativa de este colectivo pero, a cambio, vivirán a gusto en puestos de responsabilidad limitada.

También encontramos a los gestores se caracterizan por poseer cierto grado de espíritu emprendedor, suficiente para permitirles gestionar procesos y tareas. Le gusta que se les indiquen gestionar procesos y tares,  asumen responsabilidades de nivel medio/alto y resultan imprescindibles para que todo fluya de forma coordinada. Ahora, no se les debe  hacer sufrir demasiado con innovaciones y excesiva capacidad de decisión porque, suelen desorientarse y les generaría estrés.

Por otro lado, aparecen los emprendedores sin más son aquellos que necesitan cancha para desarrollar sus iniciativas.

Son creadores e impulsores de cambios e ideas innovadoras, ahora bien, su dinamismo no siempre va acompañado de una buena gestión, en muchos casos resultan incapaces de gestionar con competencia los proyectos que lanzan y también suele demostrar poca constancia en su ejecución y no se muestran competentes en la direccion de colaboradores.

Mas conviene no confundir a un emprendedor con un directivo, por eso debemos destacar una categoría adicional: los emprendedores directivos. Son impulsores de proyectos, innovacíon y cambios, pero necesitan ejecutarlos con y a través de un equipo, pero no le gusta trabajar en soledad ni se sienten incómodos con la gestión de persona. Disfrutan colaborando con un equipo y asumiendo su función de patrón del barco. Se disuelven con soltura en el mundo de las decisiones y  tratan de aplicar todos sus conocimientos en el liderazgo.

Finalmente en el último escalón se sitúan los empresarios (es acertado decir “el último” porque todos los empresarios son emprendedores, pero como podemos ver, no todos los emprendedores son empresarios ya que no es lo mismo). Los empresarios no sólo poseen la certeza de que pueden hacer las cosas de otra manera, sino que además hacen suyo el proyecto y se juegan su dinero y esfuerzo vital en el empeño.

Son visionarios, ilusos e inconformistas por naturaleza y hacen de su empresa uno de los pilares de su propia vida. No se limitan a iniciar un proyecto, sino que desean que sea un éxito que perdure y se desarrolle. Tal es su implicación y su casta especial que el empresario sufre incluso cuando la empresa va bien.

Cada componente en una organización muestra un nivel particular de espíritu emprendedor. Una empresa la puede empezar una sola persona o un pequeño grupo de empresarios que fundan una sociedad con el fin de iniciar y poner en marcha un negocio. Después si todo va bien (que será porque se habrán hecho las cosas bien, se habrá cuidado el producto, se acertó con la estrategia comercial y marketing, y los socios se partieron el lomo trabajando duro)  pronto necesitaran  ejecutores que realicen las tareas básicas.

Al principio el lema era “Todos para todo y todos a una” sin embargo, ahora toca repetirse tareas, crear un primer organigrama y, desde luego, alguien tiene que gestionar los procesos, alguien las ventas y alguien la financias. Posiblemente resulte mucho menos divertido que al principio, pero toca lo que toca.

Puesto  que a los emprendedores “les va la marcha” y no pueden mantenerse quietos, durante la época de la bonanza aprovechan para seguir desarrollando la compañía. Este es el justo momento de plantear la siguiente evolución: INNOVAR.

Hay que probar cosas nuevas, ir a nuevos mercados, vender nuevos productos… lo que sea pero que resulte nuevo en el proyecto. Y para esta frase, para desarrollar ideas innovadoras: ¡vuelven a hacer falta emprendedores! esos individuos que serán capaces de hacer realidad los nuevos planes e incluso promover enfoques originales e innovadores.

Lo harán al amparo de empresarios que les proporcionarán los recursos, el equipo de apoyo y los gestores para poder ejercitar con plenitud todo su espíritu emprendedor, se crearan mas puestos de trabajo, harán falta más operadores, más gestores, más mandos, más directivos… y ¡vuelta a empezar!

Igualmente si todo el mundo fuera emprendedor ¿quién se implicaría  realizando un trabajo que ha diseñado otros? y si todos  fuéramos ejecutores ¿quien se arriesgaría a crear empresas que generan puestos de trabajo para todos?.

Sin embargo dos de los colectivos mencionados deben ser destacados por su valor empresarial porque, sin ellos, no se generarían puestos de trabajo estables ni se crearía riqueza perdurable y socialmente útil, se trata de los empresarios y los emprendedores.

No resulta  fácil encontrar empresarios, personas dispuestas a perderlo todo por un sueño, una ilusión, por la convicción de que son capaces de dar servicio a otros de forma rentable. Es difícil encontrar emprendedores porque, además, una vez que se encuentran y encajan en la empresa, resulta aún más difícil retenerlos, ya que eso implica que se deben satisfacer sus necesidades de desarrollar ideas y proyectos.

Los empresarios necesitan emprendedores que desarrollan y propongan proyectos para así hacer crecer la empresa y generar solvencia a largo plazo. Los trabajadores precisan de emprendedores que logren crear proyectos de futuro rentables y así generar y mantener puestos de trabajo. Los emprendedores necesitan empresarios, directivos, gestores y operarios que conviertan en realidad su energía creadora.

Todos nos necesitamos, pero sin emprendedores, sean o no empresarios, el círculo dejaría de funcionar y la economía empezaría pronto a resentirse, con todas las nefastas consecuencias que ello conllevaría. Por eso, hoy más que nunca y con el objetivo de alcanzar mejores cotas de estabilidad económica y social, de situarse entre los países más competitivos y de lograr más altos niveles de calidad de vida: “SE BUSCAN EMPRENDEDORES”.

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1 comentario

  • Hola!:
    He conocido vuestra web a través de Facebook, soy excompañera de clase de Nayra…
    Me parece muy bueno el articulo y coincido totalmente.Me he sentido identificada puesto que soy empresaria y emprendedora, cada dia mis socios y yo nos dejamos la piel currando, somos novatillos pero tenemos muchas ideas y proyectos que poco a poco vamos llevando a cabo.
    Os escribo para agradeceros el articulo (a parte de la web que me aparece muy interesante), ya que me ha definido de forma global aquello que nos define: esfuerzo, iniciativa, vitalidad y me ha ayudado a lanzarme a por un nuevo proyecto que me rondaba la mente y no sabia si tirarme a la piscina o no.
    He llegado a la conclusion de que las buenas ideas tienen que realizarse sin miedo, de forma realista y con los pies en la tierra, pero como vosotros bien decis, HAY QUE SER EMPRENDEDOR!.
    Enhorabuena por la web y hasta pronto!
    Estela

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