Dirígete a ti mismo: tu estrategia en las redes sociales


redaccion hostelmedia.com.- (Fuente: Harvard Business Review by Soumitra Dutta)

Para bien o para mal estamos en internet y esta información está a disposición de quien esté interesado en encontrarla. Nos guste o no. En lugar de escondernos ¿no parece más lógico y sensato ser dueños de nuestra propia información en la web, de lo que se hable o no sobre nosotros?  Ahí van tres acciones que nos ayudaran a hacerlo:

  1. Buscar nuestro nombre regularmente.-
  2. Subir contenido, expresar nuestro punto de vista…colaborar.-
  3. Crear un perfil profesional.- ¿Facebook y/o Twitter? ¿Qué tal, por ejemplo, Linkedin o Xing?

A aquellos que de un modo u otro tenemos ciertas responsabilidades,  ¿hay aún alguien que, al recibier un curriculum, una propuesta de negocio, en suma, averiguar “quien es quien”, no ha hecho una búsqueda en Google u otro buscador? ¿Cuántos no nos hemos arrepentido de no haberlo hecho, tal vez, por las prisa o por no haberlo ni tan siquiera considerarlo?

La idea de este post sale, cómo otras veces, leyendo una de las actualizaciones de Harvard Business Review en la que se habla de la experiencia que resumo a continuación. Cada cual verá si puede o no, si está o no interesado en llevar un blog propio o corporativo. Como diría mi buena amiga Mar “…para gustos…colores…” pero creo que nadie hoy en día puede “no estar” profesionalmente en la web. Por multitud de razones pero baste el siguiente ejemplo.

El Director de una importante multinacional de la tecnología fue invitado a dar una conferencia en una universidad local referente al futuro de internet. Después de su presentación un estudiante asistente le preguntó su opinión sobre la neutralidad en el networking: la idea era que los proveedores de servicios de internet no deberían basar sus tarifas en función de los contenidos visitados por sus clientes. El Director General contestó con sinceridad posicionándose a favor de que se cobrase en función del contenido. Hubo un debate interesante tras el cual abandonó el lugar.

Poco podia esperar que durante los siguientes días sus comentarios en privado entrarían en la blogosfera y darían lugar a una auténtica controversia alrededor suyo y de su compañía. ¿Le suena a alguien el que el nombre de un director de hotel, de un camarero, del recepcionista de turno, haya sido “colgado” de no muy favorablemente en páginas como la famosa Trip Advisor u otras similares?

Nuestro ejecutivo no tenía una presencia activa en el mundo de las redes socials (nada de perfiles en Facebook o Linkedin, ninguna cuenta en Twitter, nada de blogs en la página web de la compañía). Él tenía claro que lo de las redes sociales no era para él. De hecho sólo tuvo conocimiento de todo  el jaleo cuando otras personas de su compañía le advirtieron. Hubo una larga discusión en la empresa sobre si contestar o no. Es fácil imaginarse la situación: clientes y accionistas de la compañía participando en los debates, defendiendo con energía unas y otras posiciones, a favor o en contra de la neutralidad en el networking. Mientras, el personal también participando activamente y, por supuesto, observando el desarrollo de los acontecimientos. Al final, él y su equipo decidieron no intervenir en estas discusiones. Es fácil deducir que muchos quedaron decepcionados e incluso frustrados, desde clientes a accionistas pasando, evidentemente, por los empleados. Craso error, me permito decir. Esta es la misma actitud de toda la vida del director “cobarde” que, ante la queja de un huésped, en lugar de afrontarlo y dar la cara, manda al pobre Subdirector, al Jefe de Recepción o a cualquiera. La política del avestruz no creo que haya solucionado jamás nada. Participar en las redes sociales nos posibilita ahora poder opinar, debatir, rebatir y muchas, muchas veces, más de las que no han participado en ellas, revertir una opinión negativa.

No es un secreto que las redes sociales están cambiando el comportamiento de los consumidores. Son globales, abiertas, transparentes, sin jerarquías, interactivas y se dan en tiempo real. En consecuencia, las empresas deben poner en práctica estrategias que tengan todo esto en cuenta para la consecución de sus objetivos. No deja de ser sorprendente que la inmensa mayoría de los responsables de cualquier compañía no tengan en cuenta lo que la “social media” puede significar para ellos personalmente.

Las redes socials proveen una plataforma barata donde cualquier ejecutivo puede construir y reforzar su propia marca personal, comunicando quién se es tanto dentro como fuera de su compañía. Por otra parte ayudan a conectar rápida y simultáneamente con socios, empleados, clientes, amigos, colegas de un modo transparente y directo tal y cómo cualquiera de nosotros esperamos en nuestra vida diaria. Además ofrecen la oportunidad de aprender de la información instantánea y de un feedback sin maquillar.

La participación activa en las redes sociales puede ser una herramienta muy útil y poderosa. Creo que nadie puede dudar de que puede ayudar a marcar la diferencia entre dirigir y liderar con efectividad o no; entre avanzar o quedarse estancado en la consecución de nuestros objetivos.

A modo personal, cómo ya he comentado en otros artículos, participar activamente en foros relacionados con la actividad hotelera y de gestión de empresas, foros en los que nuestros clientes expresan su opinión y nos cuentan sus experiencias, en nuestros hoteles y en los demás, me ha ayudado a mejorar, introducir nuevos servicios, quitar o modificar otros, etc. En suma, me ha ayudado a conocer mejor a otras personas y, en consecuencia, a crecer tanto profesional como personalmente y, por supuesto, a cumplir con las expectativas que en nosotros se habían puesto cuando no, me gustaría pensar que en la mayoría de las veces, hemos conseguido superarlas.

Invito a seguir el más que interesante debate en HBR simplemente dándole a este link: Ver artículo fuente

Ánimo y a disfrutar

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