En esta ocasión, voy a centrarme en el Patrimonio cultural que posee la ciudad, que por cierto, es mucho. Ciudad de México no sólo es una ciudad Patrimonio de la Humanidad, sino que tiene mucho que visitar y que conocer.
Como saben, la actual capital de México se levanta sobre la antigua Tenochtitlán, ciudad azteca de gran importancia. Como no podía ser de otra manera, se hallan magníficos vestigios de esta civilización en sus calles, muchos de ellos, hallazgos casuales. Destaca la llamada Plaza de las Tres Culturas (en Tlatelolco), el Templo Mayor (en el subsuelo de la Catedral de la Ciudad), o templos como los de Tenayuca o Santa Cecilia Acatitlán
, pero también merece la pena mencionar los asentamientos de Malinalco, Zempoala, Teopanzolco o Calixtlahuaca. Todos ellos son un gran ejemplo de cómo fueron los templos y estructuras aztecas en la zona central del Valle de México.
Arquitectónicamente hablando, el tipo de construcción más característico de esta impresionante cultura fue el llamado “Templo Gemelo”, un templo que tenía doble escalinata de acceso, dedicado a una pareja de dioses, sobre una sola plataforma piramidal. Se trataba de una representación dual de las divinidades. He de señalar que este tipo de construcción no fue la única característica de la cultura azteca, también destacan la pirámide de planta circular, o el Tzompantli, una estructura donde se acumulaban los cráneos de los sacrificados. Sin duda alguna, merece la pena visitar estas construcciones.
Pero la cultura mexica no sólo destaca en arquitectura, que francamente, es impresionante, sino también en pintura, que se conserva en los códices mexicas, elaborados con la corteza del árbol amatl, en los textiles, en el arte plumario, o en escultura.
Los aztecas fueron grandes conocedores de la ingeniería hidráulica, buena muestra de ello es la construcción de su gran ciudad, Tenochtitlán, que fue construida en un pequeño islote en el lago Texcoco primitivo, que fueron sucesivamente ampliando artificialmente hasta quedar unido a los islotes de Tlatelolco, Nonoalco, Tultenco y Mixhuca, mediante una ingeniería hidráulica de rellenos, pilotes y canales internos, así como diques contenedores de agua y puentes. Algo extraordinario, sin duda.
Volviendo al tema de las construcciones mexicas, me gustaría volver a tratar el tema del Templo Mayor, puesto que posee un museo que considero importante en cuanto a materia mexica. El Templo Mayor, como ya mencioné, se halla en pleno centro de la ciudad, y estaba rodeado por un recinto amurallado, donde también estaban otros edificios importantes como más Templos, o la Casa de los Jóvenes. Allí cerca estaba también el palacio de Axayácatl, con 100 habitaciones con baño propio para visitantes y embajadores. El palacio de Moctezuma era de gran tamaño, y tenía un anexo curioso, la casa de las fieras, donde se cuidaban animales procedentes de gran parte de Mesoamérica (aves, reptiles y mamíferos). En ese palacio había también un jardín botánico y una especie de acuario. Pero sin duda, si desean ver una importante colección de piezas arqueológicas encontradas en las excavaciones del Templo Mayor, han de visitar su museo, construido en 1987. Tiene ocho salas, que exhiben miles de objetos precolombinos que provienen de más de 110 ofrendas descubiertas en el templo. Las ruinas del templo se pueden visitar gracias a unas pasarelas que dan la vuelta al complejo.
Para terminar, me gustaría destacar la importancia del Museo Nacional de Antropología, uno de los recintos museográficos más importantes de
México, concebido para albergar y exhibir el legado arqueológico de los pueblos que habitaron el territorio antes de la conquista española, y también para mostrar la diversidad étnica actual del país. Se levantó en 1964, en el Bosque de Chapultepec, y cuenta con 23 salas de exposición permanente, dos auditorios, y una sala de exposición temporal, además alberga la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. La colección del Museo está formada por piezas arqueológicas y etnográficas que proceden de todo México. Entre las piezas más destacadas están la Piedra del Sol, que es el corazón mismo del museo, las monumentales e impresionantes esculturas Teotihuacanas, el tesoro de la tumba del rey Pakal, o el Atlante Tolteca de Tollan-Xicocotitlan. Sin duda alguna, este museo es uno de los principales sitios de interés turístico de México, que atrae cada año a más de dos millones de visitantes.
Los mexicas fueron el último pueblo mesoamericano que condensó una rica y compleja tradición religiosa, política, cosmológica, astronómica, filosófica y artística, aprendida y desarrollada por los pueblos de Mesoamérica a lo largo de muchos siglos. Como ven, la historia de la capital de México es de gran importancia, por lo que les invito a adentrarse en esta magnífica cultura: la mexica. Si visitan la ciudad, no duden en descubrir todo cuanto puedan sobre esta cultura. No se arrepentirán.






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